Jonathan 的个人资料Reflexiones Absurdas cot...照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
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7月21日 Para cuando ya no hay más de que hablar...¿Por qué los hombres aman a las cabronas?, ¿Por qué las mujeres aman a los cabrones?, ¿en verdad, se necesita analizar este tipo de comportamiento o atracción hacia otros seres? La respuesta oh hermanos, está flotando en el viento, solo que gracias a la ceguera provocada por la razón y la cordura, nos vemos obligados a negar la respuesta más lógica. Los hombres y mujeres cabronas, cumplen ciertas características: por mera ley, deben contar con ciertos requisitos, ya sea belleza, seguridad, fortuna, fama o poder, y por supuesto, ser cabrones (as), Estas particularidades solo tienen una explicación lógica: “tienen un pacto con el diablo”. ¿Es realmente absurdo? Basta conocer a don Juan, o a fausto, y no se hable de todas las almas perversas que darían cualquier cosa a cambio de una vida de placeres mundanos. El top rating de peticiones al príncipe de las tinieblas, está lidereado por lo que tienen estos seres tan atractivos. Y su comportamiento, tal como lo describe su naturaleza, no es el de una persona con remordimientos, de alguien digno de ganarse el paraíso. Y al decir entonces que hombre y mujeres aman a los cabrones, es por que se ven tentados también por los placeres que ha brindado el mismísimo señor de todo lo malo y corrupto a estos seres… es bueno mientras dura, se disfruta lo que se puede, pero después, por cabrones (as), tienen que seguir con sus vidas y entonces al quedar con el corazón destrozado, se puede escribir un libro o algo sobre esos místicos personajes. Se podría decir, en conclusión, que se le ama y se les odia (después de amarles), por que se aspira a tener lo que ellos(as) tienen, ya sea su cuerpo, su dinero, su fama, su colección de estampitas de las chicas súper poderosas o su extraña pero definida voluntad. 7月17日 Encuentro accidental.Fui en busca de los hombres sabios, esta vez con la intención de entretenerme. Los días anteriores se hicieron largos y pesados, y al buscar una salida del aburrimiento, encontré la entrada de “la taberna del tío juanito pistolas”. Siguiendo los consejos de las viejas y leyendas, esperé para entrar hasta que la noche empezó a asomar, y los obreros ya tenían al menos una hora después de terminar su jornada laboral. Había ahí adentro un mar entero de personas: estaban los alegres, entonando sus canciones, y quisieron que cantara; los que tenían coraje en los ojos, a quienes evité la mirada; los graciosos, que invitáronme a bailar sobre una mesa, los que te llaman amigo sin siquiera conocerte; las arpías y buitres, esperando tu dinero, etc. Pero por ningún lado vi a los hombres sabios, ¿Qué fue de estos consejeros, conocedores de toda verdad en este mundo?, ¿pudiera ser verdad que nos han abandonado?, ¿o es que acaso la vida, siendo como es en estos tiempos, ya no quiere darse el lujo de admitir a estos seres?, ¿las exigencias de la productividad, de los medios y el amor no permiten ahora que un ser desarrolle la habilidad de convertirse en hombre sabio? Tal vez tras la vejes o el infortunio hicieron que dejaran la vida para ahora transmitir toda su sabiduría a los muertos… Pero no me detuve, a fin de cuentas, solo quería entretenerme, y entonces conocí a un poeta aficionado, cuya incapacidad para rimar hizo de su pasión un mero escribir en servilletas. Le encontré tan sobrio como niño, y tan triste como un animal abandonado a vista de cualquier depredador. -“Quisiera, que su veneno corriera por mis venas –dijo- así estaría seguro de que el corazón es lo que duele, y no solo sentir la incertidumbre galopando con herraduras invisibles por toda mi alma”. “Que me hubiera dado golpes, que me hubiera insultado con palabras tangibles, haciéndome ver mis defectos, no usando esas sutiles miradas, así, mis recuerdos a los que tanto odio, tendrían justificación para ser odiados”. “En verdad sería mejor que lo que escribo en servilletas, en esta inmensa bola de papel arrugado cuyo destino es terminar en la basura, fuera literal, que no hubiera con qué comparar todo lo que se ha plasmado en ellas, que su contenido fuera interpretado tal y como es, sin pensar que son alusiones a la idea de la desilusión”. “fácil es pensar que un corazón roto se refiere al despojo no intencionado de un amor, dime entonces –me miró, con lágrimas en los ojos- ¿Cómo debo hacer para decir que mi corazón se ha roto sin que lo interpreten de esa forma?, ¿cómo pedir impermeables para la lluvia que llevo dentro?”. - nunca he visto a alguien, que literalmente tenga un corazón roto –respondí- mucho menos tormentas dentro, nadie podría vivir así… siquiera escribirlo, morirían al primer síntoma, con una sola grieta, o con un poco de líquido… -“Hay tantas cosas que nadie sabe, que ni siquiera imagina, ¿y cómo van a entenderlas o a enterarse?, ¿si todas las alegorías y figuraciones de la poesía se han vuelto fijos?, ¡pero que estupidez mía al creerle pura, inofensiva!, se ha comido mi vida, se ha apoderado de mis sueños, de mis esperanzas, me ¡ha obligado a crearla siendo que ya se ha creado sola!, ¡una farsa!, ¡es un impedimento a todos los síntomas curables de miles de enfermedades!”. -oye tu, relájate- dice el cantinero al ver su acelerada reacción- tómate un trago, yo invito. -escucha- dice en voz baja, más calmado- temo que con cada verso, con cada estrofa, esté haciendo mal a un pueblo, que tras escribir pesares, angustias, malestares, alegrías y demás, otra enfermedad no sea averiguada y curada a causa de la confusión con el enfermizo reino poético, invención de los peores seres para distraer y dar conceptos erróneos de toda clase…”. - si te molesta, deja de hacerlo. -“no es culpa mía, es la mano, esta mano imparable, y esta mentalidad adiestrada desde la infancia… mi único remedio es la muerte”.”¡Oh dulce muerte, compadécete de los que no controlan su destino!...” -¡silencio!- interrumpió el cantinero, y con movimiento rápido, tomó la mano de aquel poeta, acto seguido, dejó caer un machete repetidas veces sobre su muñeca hasta haberles separado por completo. Eso, hermanos, sí es entretenimiento. 7月8日 Cuando seas grandeTodo está perdido, de pronto así como así, desapareció. Bueno, fácil viene fácil se va… pero una pérdida es una pérdida, el saber que se termina de pronto algo que tardó en construirse determinado tiempo. Ya no es como antes, recuerdo algunos ratos de infancia, donde podías iniciar un juego y no importaba si no lo terminabas, o cuando tardabas una hora en construir un castillito con los cubitos plásticos que encajan entre sí y luego lo demolías a patadas… Llegan exigencias al crecer, todo deja de ser divertido. Parece que es una obligación que todo lo que hagas perdure, que todas tus obras deben ser inmortalizadas o algo así… Ya estamos imposibilitados para decir “ya me cansé, ya no juego” por que entonces nos tachan de cobardes, y dios no quiera que se te ocurra tirar la vida por la borda y desperdicies tus talentos para hacer algo que simplemente te gusta, vean que le paso a Michael Jordan. Esa, es la causa principal por la que envidio a los niños, o por la que quisiera ser uno de ellos otra vez, bueno, sé que se puede hacer de forma mental, pero es muy importante también el lado físico, ya saben, poder correr sin cansarte y sin sudar, tener energía de sobra, poder caminar en un barrio peligroso sin miedo a un asalto, comer sin preocuparte por una dieta, sin preocuparte por lo que dirán los demás de tu apariencia, o por conquistar a personas del sexo opuesto, por a fin de cuentas eso no tiene la menor importancia. Cuando eres niño, sueñas con ser astronauta, capitán de barco, héroe nacional siendo estrella de algún equipo deportivo, defensor del bien que pelea contra el crimen después de disfrazarse, etc. Ahora debes aspirar a tener dinero y a ser bueno en una profesión decente y poco alocada, o a ser un héroe formando parte de la selección nacional… Es triste, en verdad, el ver a los niños transformándose en hombres, y a los padres aplaudiéndoles por ello; dejemos de lado la actitud necia y el comportamiento egocéntrico, eso se le queda a muchos; el crecer conservando los sueños irrealizables, la determinación, el entusiasmo, y esas cosas sería lo ideal. Pero claro, lo que más debe conservar un hombre de su infancia es, la capacidad para no apestar tanto cuando se ejercita…. |
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