Jonathan 的个人资料Reflexiones Absurdas cot...照片日志列表更多 工具 帮助
6月25日

El contrapunto (historia de la música).

 

El contrapunto es la interpretación simultánea de dos o más notas musicales, antiguamente llamadas puntos. En sus inicios, la intención musical era mostrar otro tipo de vocabulario, un poco más sutil pero efectivo igualmente. Y como cualquier vocabulario, se tuvo que empezar a escribir y a leer para que otros le aprendieran. La intención era simple, era crear un nuevo idioma, completamente uniforme y que todos entendieran para que se pudiese poner fin a la tragedia ocurrida durante la construcción de la torre de babel.

 

El proyecto inició bien, se le fue mostrando al mundo de forma simple, para que entendieran la esencia del mismo. Pero las complicaciones fueron obvias, en primero, la cantidad de doce notas era muy corta para que pudiera alcanzar un grado inteligible y complejo en una conversación, y la duración de las mismas haría que algunas palabras fueran demasiado largas. Después se pensó en la frecuencia, y reproducir los mismos tonos más graves o más agudos para obtener un vocabulario más amplio. Pero igual fracasó al tener con esto demasiados símbolos. Esto llevó todavía a más complicaciones, conforme se iba introduciendo el sistema escrito musical, se notaba cada vez más la incapacidad de algunos seres para comprenderle, y se pensó que el nuevo idioma se debería de ir aprendiendo  con el paso del tiempo. Y fue el mismo tiempo, mediante el olvido, quien se encargó de poner fin a esta primera y ambiciosa intención.

Poco después, una persona que escuchó una discusión sin ponerle atención, pudo entender la belleza del sonido de varias personas hablando al mismo tiempo, aplicó esto al sistema musical letrado, y entonces surgió el contrapunto.

 

Desde entonces la música se entendió no como un lenguaje racional, si no como uno emotivo y así los creadores de nuevas lenguas desistieron de futuras labores. Exceptuando, claro, a los sordos y a los mudos, quienes después de tantos años han logrado inventar un sistema con señas inteligible en casi cualquier idioma.

 

La labor del contrapunto, a partir de ese momento, fue evolucionar, y hay quienes afirman que con los años serán tantas las melodías simultáneas en una sola pieza, que abarcarán todos los sonidos habidos y por haber, y así se perderá nuestra capacidad de comunicarnos por medio del sonido. Será entonces que todos hablarán el lenguaje a señas, y el contrapunto se verá como el iniciador del lenguaje universal.

6月2日

Como bailando duranguense en las sombras

 

La luz del sol asoma por el horizonte, los rayos todavía no son capaces de calentar la tierra, y el aire es más frío precisamente en esa hora. Las sombras de los edificios son largas, y la gente que no tiene necesidad de salir, bajo ninguna circunstancia lo haría.

Unos pies, con su sombra al frente, son enfocados desde arriba por una visión amodorrada, casi borrosa. Son zapatos de gamuza color café claro, y arriba de estos un pantalón azul de mezclilla. Solo eso se ve, y la sombra al frente de un tipo con las manos en los bolsillos de la chamarra y pelo alborotado, quien mira al piso y sigue a su sombra, hacia el frente, observando de vez en cuando algún obstáculo que evitar por su proximidad inminente: Un poste, alguna piedra o árbol, o lo que fuere que estorbe en el camino y amenace su salud.

Los pies se detienen al borde de la banqueta, justo en una esquina, y su sombra es atropellada por la lenta velocidad de un autobús que al parecer esta frenando para recoger a alguien a poca distancia, o acaba de recogerle. La mirada, un poco más despierta, pero lastimada por la luz natural se levanta para ver un cruce, un semáforo, un edificio al frente, locales comerciales cruzando la calle a la derecha, más comercio a su izquierda. Mira a unos viejecillos sentados junto al edificio, en una jardinera. Se pregunta qué harán ahí a esa hora, no se les ve ninguna prisa, están ahí, sin hacer movimiento alguno, sin mercancía para vender… tal vez esperen algún transporte, o a alguien más, tal vez a que el sol les caliente los cuerpos.

El semáforo cambia de luces y permite el avance de los peatones, los pies se encaminan nuevamente hacia el frente, cruzan la calle, suben la banqueta. Una sombra aparece a su derecha, siguiendo el paso. Los pies aceleran, los zapatos empiezan a producir un chillido cada vez que se da un paso. La otra sombra empata la velocidad nuevamente.

Los ojos se mueven titubeantes, mirando repetidas veces la forma de la sombra ajena y luego al frente, esta tiene forma de otro hombre, con una abrigo o gabardina, no se sabe, y sombrero. Los pies hacen lento el paso, la sombra del extraño reduce la velocidad también.

La cabeza no se atreve a girar para reconocer al dueño de esa otra sombra, pero la boca se abre, y salen estas palabras.

-         ¿por qué me está usted siguiendo?

-         Yo no le sigo, le sigue mi sombra

-         ¿por qué su sombra me sigue?, ¿no sabe que es de mala educación?, algo debe pretender.

-         A usted le sigue su sombra todo el tiempo, ¿por qué habría de extrañarle que otra también decidiera perseguirle?

-         Mi sombra, disculpe, sé que es inofensiva, la conozco de años, pero la suya puede que me busque tanto por admiración como por odio.

-         No piense así, una sombra es incapaz de hacer daño, ¿Cuándo le ha lastimado una?

-         Nunca, pero no quisiera comprobar lo contrario.

-         No sé que le ha visto, siendo usted tan cobarde… pero le aseguro que nada tiene en su contra, solo quiere seguirlo como lo hace su sombra.

-         Y usted, ¿que hará entonces sin ella?

-         Dentro de poco yo ya no podré verla, será inútil llevarla a donde voy, supongo que eso ya lo sabe y por eso busca otro ser al cuál pertenecer.

-         Siendo así, la llevaré conmigo, aunque no sé cómo hacerlo

-         Yo le diré cómo, mañana le diré cómo… nos podemos ver minutos antes de que mi inalterable destino finalmente llegue, ¿Qué le parece?.

-         Por mí está bien, aunque no comprendo cómo puede estar tan calmado sabiendo que va a morir, ¿acaso es por la sombra?

-         ¿Quién le ha dicho que voy a morir?, mi destino tal vez es peor, pues me veré condenado a un encierro perpetuo, y no volveré a ver la luz del sol. Aquí está la dirección, ¿mañana a la una?...

 

La vista cae en la mano, que recibe una tarjeta, y voltea rápidamente al lado, donde ya solo se encuentra un paisaje uniforme. Los pies vuelven a encaminarse y su sombra es más pequeña. El sol sigue moviéndose.

Un calor empieza a incomodar en la espalda, y el paso se acelera, hay que llegar rápido a donde se vaya, hay que encontrar a dónde ir. Es necesario buscar una sombra a la cual unirse, y entender al fin que esa gran sombra tan anhelada, será inservible el día en que llegue un eclipse eterno.